Fotografía la pieza y dicta el kilataje, los gramos y el precio — como si mandaras un audio. La ficha se llena sola, el catálogo sale por WhatsApp y los pedidos te llegan hechos lista de surtido.
Foto lista ✓
Esto es Almina funcionando. Toca el micrófono para verlo otra vez.
Nada de “luego que me siente en la computadora”. Tres pasos, todos desde tu teléfono.
Apunta con la cámara de tu teléfono y dispara. Sirve la luz de tu vitrina; una charola completa queda capturada en minutos.
Di kilataje, gramos, talla, código y precio — el mismo audio que ya mandas, pero ahora cada dato cae en su lugar. Tú revisas y guardas. ¿Prefieres teclear? También puedes.
Manda tu link o el PDF por WhatsApp. Tu cliente abre, elige piezas y tallas, y su pedido te llega ordenado, listo para surtir.
Marca tus piezas “precio por gramo”. Cuando el gramo se mueve, lo actualizas una sola vez — y cada pieza de tu catálogo se recotiza al instante. El link que ya mandaste muestra los precios nuevos, sin reenviar nada.
Prueba tú mismo con los botones: así de rápido se recotiza tu vitrina. →
Tú capturas este número una vez al día. Lo demás es de Almina.
Aquí ves 4 piezas. En tu catálogo se recotizan las 48 completas — solas, en el momento.
Este mini-catálogo funciona de verdad: elige piezas, tallas y cantidades, envía el pedido — y mira cómo te llegaría a ti, hecho lista de surtido.
Se vendió — se marcó sola en el catálogo.
Así lo ve tu cliente: sin instalar nada, sin registrarse.
Nada de transcribir 14 audios sueltos: el pedido cae ordenado, con códigos, tallas y total.
¿Quieres verlo con mercancía real? Abre un catálogo Almina de verdad →
No es una tienda en línea genérica con la palabra “joyería” encima. Cada función existe porque un mayorista la pidió.
Vendiste las T7 del Anillo Sofía: en tu catálogo esa talla aparece agotada al momento, sin que tú avises a nadie.
Tu cliente ve “Joyería Carmen”, no “Almina”. Tú te ves grande; nosotros somos la trastienda.
Kilataje, gramaje, medidas, código y precio en cada pieza. Si te escriben, ya es para pedir.
El link siempre muestra tu última versión — cambias un precio y ya está. ¿Tu cliente prefiere PDF? También sale con un toque.
Tu mercancía merece llegar más lejos que tu mostrador.
Sabemos lo que significa mostrar inventario en este gremio. Aquí está, sin rodeos, quién ve qué y cómo cuidamos tu información.
Solo quien recibe tu link. No hay directorio público de Almina ni se comparte con terceros. Tú decides a qué clientes se lo mandas — igual que hoy decides a quién le mandas tus fotos.
Los ves tú y quien recibe tu link. Almina no publica, compara ni comparte precios entre negocios. Cada cuenta está aislada de las demás.
Sí, en cualquier momento y desde el teléfono: despublicas y el link deja de mostrar tu mercancía. También puedes ocultar piezas sueltas.
Solo tú, con tu correo y verificación de acceso. Nadie más puede editar tu catálogo ni ver tus pedidos.
Viajan cifrados (HTTPS) y se guardan con respaldos automáticos en infraestructura en la nube. Tus fotos y fichas son tuyas.
Te llevas lo tuyo: exportas tu catálogo y tus datos cuando quieras, y si pides borrar tu cuenta, la borramos conforme al aviso de privacidad.
Un consejo de comerciante a comerciante: manda tu catálogo como hoy mandas tus fotos — a quien le tienes confianza.
Foto: PexelsAlmina se construyó escuchando a mayoristas de Guadalajara y CDMX: los que venden por WhatsApp, recotizan cuando sube el oro y surten por docena. Cada función existe porque alguien del gremio la pidió.
Sin tarjeta para empezar. Sin permanencia. Sin letras chicas. IVA incluido.
Para armar tu catálogo, compartirlo y ver tu primer pedido antes de decidir.
Menos que una sesión de diseñador al mes — y tu catálogo nunca se desactualiza.
Si no encuentras la tuya, mándanos WhatsApp — te contesta una persona.
Para empezar
No. Almina está hecha para el teléfono: capturas, editas, compartes y recibes pedidos desde el celular. Si un día quieres usar la computadora, también funciona en el navegador.
Cualquier teléfono con navegador moderno (Android o iPhone) y cámara. No se instala ninguna aplicación — ni tú ni tus clientes.
Cada pieza toma alrededor de un minuto: foto + dictado + revisar la ficha. Una charola de 20 piezas queda en una tarde tranquila, entre cliente y cliente. Si ya tienes fotos, también puedes subirlas.
Captura y voz
Nombre, kilataje, gramaje, medidas o talla, código y precio — en el orden que te acomode. Como en la demostración de arriba: “Anillo Sofía, catorce kilates, tres punto dos gramos, talla siete, código A ciento catorce, cuatro mil ciento ochenta”. La ficha se llena sola y tú la revisas antes de guardar.
Nada se publica sin que lo revises: la voz llena el formulario y tú confirmas. Cualquier campo se corrige con un toque. ¿Mostrador ruidoso o no quieres decir precios en voz alta? Teclea, funciona igual.
Catálogo y pedidos
No. Reciben tu link por WhatsApp, lo abren en el navegador y ven tu catálogo al instante. Piden ahí mismo, sin registrarse — como acabas de hacerlo tú en la demostración.
Marcas tus piezas de oro como “precio por gramo”. Cuando el oro cambia, actualizas el precio del gramo UNA vez y todas esas piezas se recalculan solas. El link ya muestra los precios nuevos, sin reenviar nada.
La marcas como agotada y aparece con su etiqueta (o la ocultas del catálogo, tú eliges). En anillos, el agotado es por talla.
Dentro de Almina, como una lista de surtido: piezas, tallas, cantidades y total. De ahí confirmas con tu cliente por WhatsApp, como siempre.
Planes y cuenta
No. Creas tu cuenta con tu correo y listo. Nadie te pide tarjeta ni te cobra “por accidente”.
Armas tu catálogo (hasta 50 piezas), lo compartes por link web y recibes pedidos. Tu primer pedido lo ves completo, con el contacto del comprador. Para exportar en PDF, ver los pedidos siguientes y quitar el sello de Almina, pasas a Pro.
Siguen siendo tuyas. Tu cuenta baja a Gratis: conservas tus primeras 50 piezas activas y puedes exportar toda tu información cuando quieras. No borramos nada.
No. Almina cobra la suscripción y ya. Tus ventas son tuyas: nosotros no tocamos tu dinero ni tus márgenes.
Sí, emitimos factura (CFDI) por tu suscripción. Escríbenos a hola@almina.app con tus datos fiscales.
Si manejas varias marcas o un grupo con sucursales, escríbenos por WhatsApp y lo armamos a tu medida.
En español, del equipo, sin robots de menú. Como se atiende en el mostrador.
Para dudas de producto, ayuda con tu catálogo o cotizar planes para grupos.
Para facturación (CFDI), temas de cuenta, privacidad de datos o cualquier asunto formal.
Hora del centro de México. Fuera de horario, deja tu mensaje y te contestamos al abrir.
¿Eres mayorista y quieres que te enseñemos Almina con TU mercancía? Mándanos un WhatsApp con la palabra “demo” y lo agendamos.
Gratis hasta 50 piezas. Sin tarjeta, sin permanencia, sin computadora.
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